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Estructura del anillo de zafiro |
Existe un anillo para cada mano, lo más importante consiste en saber elegir cuál es el adecuado para cada estilo y persona. Ya sea por el estilo que posee el anillo o por el tipo de piedra que posee, cada pieza brinda un toque singular a la persona que lo porta. A las piedras que cada anillo lleva engarzadas, se les otorgan diferentes significados. Los zafiros son las denominadas gemas de los reflejos azules. A este tipo de piedra le resulta conveniente el tipo de tallado rectangular. Si se encuentra rodeada de brillantes, lucirá más elegante y se percibirá mayor luz en su irradiación. Los zafiros resultan adecuados para personas rubias. Los anillos de zafiro son junto con los anillos de diamantes los elegidos a la hora de la adquisición de un anillo de contrato. Elegir un anillo de contrato no es tarea fácil. Hay que estudiar muy bien a la persona a la que se le regalará la pieza para poder seleccionar la que resulte adecuada a sus características. Los anillos de diamantes son los más seleccionados a la hora de adquirir anillos de contrato. Pero cuando se trata de sobresalir un poco con la elección, los anillos de zafiros son los que se eligen como destacados. Los anillos de zafiro se fijan, por lo general, en una estructura de oro blanco o de platino. Aunque el amarillo del oro se sigue utilizando en muchas colecciones. El tamaño de ajuste más popular con el que encontramos los anillos de contrato de zafiros es el solitaire, con corte brillante redondo. La estructura del anillo de zafiro realizada en platino suele ser la mejor elección ya que este metal es hipoalergénico y es el más fuerte y duro de los metales existentes. Pero, por todas estas características, resulta ser más caro que los demás metales. El oro blanco es un metal con más popularidad entre los anillos de zafiros pero exige tener en cuenta el quilate que se utilizará para la pieza: el oro blanco y el oro amarillo vienen generalmente en 14 o 18 quilates. El oro de los 18 quilates resulta ser la proporción en que el oro se encuentra en su estado más puro. El oro de 14 quilates presenta menor proporción del metal: aunque presente menos proporción de metal, al estar mezclado con otros metales más duros que el oro, soportará los rasguños de mejor manera que el oro de 18 quilates. Una vez elegida la piedra del anillo, que en este caso se trata de zafiros, se deberá escoger la montura del anillo. Como ya se mencionó anteriormente, para los anillos de zafiros de prometida, la montura clásica es la del solitario que consiste en un aro de oro blanco o platino que posee invisibles grifas que sostienen al zafiro. Un anillo de zafiro para cada mano
En primer lugar, hay que tener en cuenta las características físicas de las manos ya que la elección del anillo correcto puede favorecer mucho a resaltar la belleza de las manos de la persona que lo porta. La montura en forma oval, favorece a que los dedos luzcan más largos y esbeltos. Las piezas de zafiros grandes armonizan con manos grandes. Si la mano es grande y la pieza es pequeña, el tamaño de la gema se verá desfavorecido por la grandeza de la mano que lo porta. Por el contrario, si la mano es pequeña y la pieza es grande, la gema lucirá de manera desproporcionada con respecto a la mano que lo lleva. Por eso, las piedras pequeñas permiten mantener un relativo equilibrio cuando son usadas por manos pequeñas. Si la mano posee poca presencia y personalidad, se verá favorecido con un anillo que aporte elegancia. Esto no quiere decir que el anillo debe ser grande sino que debe poseer una presencia destacada que resalte la mano que de por sí no posee una belleza propia. También se debe tener en cuenta que los zafiros cortados en escuadra resaltan con mayor facilidad en las manos angulosas. Aparte de estas características, no se debe descuidar la elección del estilo: un anillo de zafiros muy valioso, no es aconsejable para una mano de adolescentes. La utilización de dos o tres anillos juntos no resulta de buen gusto y torna pesada cualquier mano impidiendo que las piezas se luzcan por sí solas. |